REPORTAJE Anterior Conocer Francia Italia El Polesine y el delta del Po, mucho más que turismo fluvial El Polesine es un territorio italiano delimitado al norte por el río  Adigio y por el sur por el Po que posee una amplia riqueza  histórica y cultural, producto del legado que ha originado el  encuentro entre la tierra y el agua en esta zona geográfica. En  su desembocadura en el Adriático el río Po abre un magnífico  delta que ha sido reconocido internacionalmente como  patrimonio ambiental, una naturaleza especialmente enérgica  en primavera cuando el estallido de color ribetea los múltiples  cursos de agua que lo recorren. Es precisamente ésta  característica de la zona uno de los grandes atractivos del  Polesine ya que sus numerosos cursos de agua permiten  disfrutar de un turismo fluvial que ofrece casi 800 kms. de una  interesante red navegable. Disfrutar de esta modalidad turística en el Polesine permite,  además, poder recorrer zonas de gran atractivo turístico como  son Venecia o Padua, lugares que en sí mismos ya constituyen  un excelente motivo viajero. La principal arteria navegable del amplio complejo de cursos de agua es el canal Fissero  Tartaro Canalbianco que ofrece una amplia variedad turística tanto de enclaves históricos como de naturaleza. Algunas de  las variadas ofertas de turismo fluvial existentes incluyen, además, la laguna veneciana pudiendo visitar islas y enclaves  que, generalmente, los turistas no suelen recorrer en sus visitas  a Venecia. Navegar recorriendo bosques y antiguos pueblos llenos de  historia es una forma diferente de descubrir la llanura paduana.  Su oferta de turismo fluvial engloba tanto embarcaciones para  un grupo numeroso de personas como barcas más pequeñas  que son auténticas casas flotantes ya que la vida se desarrolla  completamente a bordo. También los itinerarios son muy  variados ya que su duración puede oscilar entre unas horas y  hasta 8 días dependiendo del itinerario elegido. El corazón del Polesine es Rovigo, una ciudad moderna que  narra su pasado a través de edificios históricos de gran belleza  donde la arquitectura de la Edad Media tiene una notable  presencia sobre todo por las varias torres que dominan la  ciudad, como la de Calle Pighin y las dos torres inclinadas: la  Donà, una de las torres italianas más altas de la Edad Media, y  la torre Mozza. También los palacios renacentistas tienen una  acusada presencia como son el Palacio Roverella, el Palacio  Roncale de Michele Sanmicheli y el Palacio dell'Accademia dei Concordi.  En la parte del Véneto encontramos también diversos  municipios de gran interés como son: Porto Tolle, con una  atractiva orografía en la que lenguas de tierra cruzan ríos,  islotes o cañaverales; y Adria, pueblo encantador lleno de  bellezas artísticas que dio nombre al mar Adriático y cuyo  Museo Arqueológico Nacional expone interesantes restos  etruscos y romanos. Un recorrido por el Polesine, sea en embarcación fluvial o en  cualquier otro medio es disfrutar de un entorno con paisajes  muy distintos donde se mezclan palacios ducales situados al  borde de los canales, naturaleza o una rica gastronomía como  perfecto complemento viajero. Siguiente