Curiosidades del mundo del turismo Las cataratas del Niágara las cataratas del Niágara situadas en la frontera entre Estados  Unidos y Canadá es uno de los lugares más visitados de  norteamerica. Durante muchos años fue el lugar predilecto de los  recién casados de Norteamérica que acudían allí a pasar su luna  de miel, y ni siquiera un mito como Superman se pudo sustraer a  filmar algunas escenas de acción frente a las impresionantes  cascadas. Pese a todo ello hay un dato que mucha gente  desconoce, una característica que hace que las cataratas sean  una auténtica curiosidad turística. El Niágara es un río de América del Norte que une los lagos Erie y  Ontario. En su curso forma una caída de agua que tiene 49 metros y, aunque su altura no es muy espectacular, el impresionante  caudal del río si que hace de este salto de agua uno de los más  espectaculares del mundo. Sin embargo, esta inmensa cortina de  agua que parece inmutable desaparecerá con el paso del tiempo y aunque su imagen es muy característica,  no siempre tuvo este  aspecto. Las cataratas, por su propia estructura, se engullen lentamente a sí mismas. Ello se produce al desgastarse la cornisa pétrea por la  fuerza del agua. También la pared a lo largo de la cual se precipita sufre  un notable desgaste haciendo que se retraiga río arriba. Las cataratas del Niágara, siguiendo su desgaste, terminarán por encontrarse finalmente  con el lago Erie. Ello se debe a que, debajo de la piedra dura del lecho del río, hay roca  más blanda que se desgasta con rapidez por la fuerza de las aguas. Los  torbellinos creados en la caída van formando huecos en la pared vertical  que, al hacerse más pronunciados, provocan que se derrumbe la cornisa.  Las cataratas del Niágara, por este sistema han retrocedido en los últimos  12.000 años, unos 11 kilómetros y siguen retrocediendo en la actualidad  aunque muy lentamente. Aquellos que visitan esta auténtica maravilla de  la naturaleza, pueden contemplar una especie de visión congelada en el  tiempo ya que las catarata está llamada a desparecer en el futuro. De todas maneras, para todos aquellos que quieren ir pero que de  momento no pueden hacerlo, no deben preocuparse por su desaparición  ya que por lo menos durante los próximos 25.000 años las cataratas  seguirán existiendo para deleite de los turistas del futuro. Siguiente Conocer Francia