REPORTAJE Montblanc, pueblo medieval y templario Hay lugares que tienen un encanto especial. Montblanc, es uno de ellos porque pasear por sus calles, recorrer su recinto amurallado, descubrir pequeñas tiendas o degustar los vinos de la  zona en algunas de sus bodegas es disfrutar plenamente. Un pueblo templario Hay rincones que parecen surgidos realmente de la Edad Media y edificios por los que no ha  pasado el tiempo. Montblanc, situada en la provincia de Tarragona, posee un conjunto  medieval de los mejor conservados de Catalunya y algunas de sus construcciones se  remontan incluso al siglo XIII y uno de sus puentes extramuros al siglo XII. Es un lugar de  remembranzas templarias y su historía está intimamente ligada a Catalunya ya que durante el  interreino anterior al Compromiso de Caspe de 1410 su iglesia de Sant Miquel acogió el  Parlament General de Catalunya. Como hecho curioso hay que señalar que el Parlament no  pudo terminar su trabajo a causa de la escasa asistencia que hubo debido a la peste.   Un extraordinario recinto amurallado Entre los lugares que hay que visitar figura su recinto amurallado, de casi dos kilómetros y 34 torres  almenadas de las que perviven 17; la iglesia gótica  de Santa María la Mayor, conocida como la Catedral  de la Montaña, y que quedó inacabada a causa de la  peste negra; la Casa Alenyá; el edificio de Els Jueus;  el conjunto monumental de la plaza Mayor o el  Palacio de Castlá. Los amantes de las leyendas  también encontrarán en Montblanc un aliciente añadido ya que se dice que por estos pagos  pasaron los elefantes de Anibal en su camino a la conquista de Roma y, más recientemente, la  tradición catalana sitúa en esta población la leyenda de San Jorge y el dragón. En el recinto  amurallado existe un portal denominado de Sant Jordí en el que se supone que el santo acabó  con la vida del dragón que atemorizaba a las gentes del pueblo. Una región vinícola Anualmente Montblanc celebra con gran  esplendor su Semana Medieval en la que se  conmemoran estos hechos y se celebran  otros actos que entroncan con su pasado  histórico. Incluso el Consistorio celebra una  de sus reuniones ataviados con los ropajes  que sus antecesores llevaron hace ya  muchos siglos. Montblanc une a su rico  patrimonio y sus leyendas medievales, un  gran número de bodegas donde se pueden  desgustar excelentes vinos de cepas añejas  y casas rurales confortables que han  querido recuperar la antigua tradición de la buena hospitalidad. Anterior Siguiente Conocer Francia Su recinto amurallado tiene casi dos kilómetros de longitud y tuvo 34 torres almenadas de las que se conservan 17 Durante la Semana Medieval el Consistorio se reúne portando los ropajes típicos del medievo