REPORTAJE Jordania, la tierra del Antiguo y el Nuevo Testamento Texto y fotos: Diego Fuentes Jordania es tierra bíblica. Es el lugar en el que fue bautizado Jesucristo. Por sus caminos  transitaron numerosos profetas y son los territorios que pisaron los hombres de cuyas  vicisitudes nos habla la Biblia. El bautismo de Cristo, el Éxodo de Moisés, los milagros de  Elías y Eliseo, Sodoma y Gomorra y un largo etcétera de acontecimientos tuvieron lugar en las milenarias tierras jordanas. Todos esos lugares suponen un auténtico tesoro religioso  que los peregrinos y viajeros pueden recorrer siguiendo las huellas de los hombres que  protagonizaron el Antiguo y el Nuevo Testamento. El concepto de Tierra Santa es mucho más amplio de lo  que habitualmente se cree. Se identifica este concepto con  la actual Israel, sin embargo, en la antigüedad no existían  fronteras como las actuales y los territorios de que nos hablan las Sagradas Escrituras se distribuyen a  lado y lado del río Jordán, el cauce que hoy forma la frontera entre los estados de Israel y Jordania. El río Jordán, un río sagrado  El río Jordán tuvo una gran importancia en las narraciones bíblicas y es nombrado en numerosas  ocasiones tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. De su importancia da testimonio el que  Israel iniciara su vida como pueblo tras atravesar Josué con los israelitas el Jordán o que, en el siglo IX a.  C., el profeta Elías fuese arrebatado al cielo, después de atravesar el Jordán tomando Eliseo su lugar  como profeta. Fue en el Jordán donde mandó Eliseo bañarse al general sirio Naamán para sanarse de su  lepra. Sin embargo, su importancia se acrecienta posteriormente al ser el lugar en el que fue bautizado  Jesús por Juan el Bautista. El lugar donde tuvieron lugar esos hechos es Betania, situada en la margen  jordana del río. En la actualidad una iglesia y diversas excavaciones con canales de agua y piscinas de  bautismo marcan el lugar de los hechos. Muy cerca, también en tierras jordanas, se alza una colina denominada Tell Mar Elijah "el monte de Elías",  este fue el lugar en el que el profeta Elías fue llevado al cielo en un carro de fuego y los turistas pueden  recorrer el lugar y visitar los restos de una iglesia de la época bizantina. Toda esta amplia extensión de terreno tiene una significación especial ya que fue el teatro donde se sucedieron numerosos episodios  bíblicos. Es en esta zona donde moró Juan el Bautista y algunas de las cuevas de los alrededores dio cobijo a Jesús y a sus discípulos. Las tierras del Éxodo de Moisés Según narra la Biblia, dos millones de judíos salieron huyendo de Egipto con sus pertrechos, sus rebaños y  sus miedos. Pronto se vieron acorralados por los ejércitos del faraón, contra las aguas del Mar Rojo. Tras su  paso milagroso entre paredes de agua llegaron a tierras jordanas, en lo que hoy es Aqaba, y siguiendo la  Calzada Real recorrieron parajes desolados y desérticos que todavía hoy se pueden contemplar en todo su  esplendor. Pasaron junto a Petra, donde se encuentra la roca que el profeta golpeó dos veces para que  manara agua y donde se encuentra la tumba de su hermano Aarón; el Wadi Rum, hoy tan esplendoroso como  entonces; recorrieron el Arnón, en las antiguas tierras de Mohab y llegaron al Monte Nebo desde donde Moisés contempló la tierra prometida y murió. En lo alto del monte un templo conmemora los hechos y a sus pies se  encuentra la cueva de Moisés dando testimonio de su paso por estas tierras. Sodoma y Gomorra, dos ciudades malditas  Aunque no se sabe donde se encontraban ubicadas las dos ciudades destruidas por la ira de Dios, si se sabe que estaban junto al Mar Muerto, en la llanura oriental. Hoy en sus orillas los viajeros pueden contemplar los restos de un templo en lo que se  conoce como "Cueva de Lot" y una extraña formación rocosa que recuerda la  estatua de sal en la que Dios convirtió a su mujer por desoir su mandato. Además de estos lugares, los viajeros interesados en los relatos bíblicos pueden  contemplar Maqueronte, donde se encontraba el palacio de Herodes; Mádaba, la ciudad de los mosaicos cuyo  arte se remonta a miles de años y que guarda el extraordinario mosaico de lo que era Tierra Santa; Jerash,  Amman, Um Qais o Pella, integradas en la antigua Decápolis de la que nos habla la Biblia o Main, cuyas aguas  termales ya tomaba el rey Herodes. Jordania posee un autentico tesoro de lugares bíblicos y tiene el valor añadido de encontrarse muy cerca de  los lugares santos de Israel, destacando Jerusalén, la llamada Ciudad Santa de las tres religiones. El turismo  religioso tiene en estas tierras un sinfín de lugares de enorme interés histórico y religioso que están cobrando,  cada vez más, una gran importancia a nivel nundial. Anterior Siguiente Conocer Francia