Grandes viajeros Conocer Francia IBN BATTUTA Ibn Battuta fue un viajero y explorador nacido en Tánger en febrero  de 1304. Es el más conocido de los grandes viajeros árabes; su  rihla o periplo por Oriente duró más de veinte años y conocemos  sus viajes gracias a la crónica que relató al estudioso granadino  Ibn Yuzayy a instancias del sultán benimerín.   Prácticamente todo lo que se sabe de su vida procede de este  relato que, aún considerado exagerado en muchos puntos es el  retrato más fiel que existe de la parte del mundo que el viajero  recorrió en esa época. En su viaje cubrió una distancia mayor que  la de su contemporáneo Marco Polo, recorriendo en total el oeste,  centro y norte de África, parte del sur y el este de Europa, Oriente  medio, la India, Asia central, el sureste asiático y China.  Ibn Battuta inició su viaje a los 21 años para realizar la  peregrinación a La Meca, y ampliar sus estudios jurídicos en  Egipto y Siria. No regresó hasta después de cumplir los 45 años  tras haber recorrido más de 120.000 kilómetros, de un extremo a  otro del mundo musulmán y fuera de él, y sólo para partir de nuevo  a otros dos viajes, por  al-Andalus y el sur del Sáhara  En sus inicios recorrió la costa  norte de África, Egipto, Siria y  Palestina, que entonces  formaban parte de los dominios  de la dinastia Bahri que  gobernaba Egipto. Visitó Hebrón,  Belén y Jerusalén para partir  posteriormente hacia Damasco y  de allí a Medina y la Meca como  un peregrino musulmán más.   Posteriormente recorrió Irak, gobernado por los Mongoles, desde donde pasó a Persia llegando hasta el  Kurdistan y regresando a Irak desde donde partió para un nuevo viaje a la Meca. En diciembre de 1330  emprendió viaje hacia Sudán recorriendo el Yemen, las costas de África, la Península Arábiga, el Golfo Pérsico,  Etiopía, Zanzibar, Omán y el Estrecho de Ormuz para regresar de nuevo a la Meca.  Al cabo de un año decidió viajar a la India en un largo periplo que le  llevó a inicialmente a Crimea, Constantinopla, el Mar de Aral y  Afganistán desde donde pasó a la India. Desde allí recorrió Sumatra y  Ceilán. Luego recorrió parte del sudeste asiático hasta alcanzar China.  Tras este viaje Ibn Battuta decidió volver a casa pasando de nuevo por  la Meca y Damasco hasta Tánger con un último desvío hacia Cerdeña.  Tras unos años en Tánger viajó a al-Andalus, recorriendo gran parte de  las tierras que componían este dominio musulmán.  Tras su regreso a Tánger de nuevo volvió a partir hacia el reino de Mali  y desde allí llegó hasta Tombuctú desde donde finalmente regresó a  Marruecos para no volver a salir. Ibn Battuta murió en Marruecos, se  cree que en 1368.   Durante muchos siglos su libro fue desconocido incluso dentro del mundo musulmán,  pero en el siglo XIX fue redescubierto y traducido a varios idiomas europeos. Desde  entonces la fama de Ibn Battuta ha ido creciendo y ahora es una figura reconocida en el  mundo de los grandes viajeros de la historia.  Durante muchos siglos sus aventuras fueron completamente desconocidas hasta que su libro fue redescubierto en el siglo XIX