Curiosidades del mundo del turismo Anterior Conocer Francia Turquía: ciudades subterráneas en Capadocia  La capadocia turca, situada en el centro de Anatolia, esconde  más de 200 ciudades subterráneas, aunque sólo se tienen  localizadas una cuarentena de construcciones de estas  características. Este amplio conjunto de ciudades subterráneas  fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1985. Sus  orígenes se remontan a unos 10.000 años, sin embargo, su  esplendor y su máxima capacidad y funcionamiento, tuvo lugar  en tiempos de los primeros cristianos de la región que ampliaron  las construcciones primitivas, mejoraron sus galerías y las  dotaron de todas las características que hoy podemos  contemplar. Nevsherir es una ciudad situada en la falda del monte Kahveci,  en el valle de Kizilirmak, y en sus inmediaciones se encuentran  las ciudades subterráneas más famosas por su tamaño,  características y profundidad. La historia de la ciudad se remonta  a un periodo anterior a la era cristiana, pero fue en tiempos de los primeros años del cristianismo, cuando los paganos convertidos a la nueva religión buscaron un lugar seguro donde practicar su fe y excavaron auténticas ciudades subterráneas que más tarde  serían utilizadas como refugios durante las invasiones de los persas y los árabes. A unos 20 kilómetros se encuentra la extraordinaria ciudad subterránea de  Kaymakli. Posee diez pisos de profundidad y sus pasillos y ramificaciones tienen  una longitud total de casi 30 kilómetros. Su estratégica disposición permitía a sus  moradores esconderse de las persecuciones de que eran objeto. Esta verdadera  ciudad subterránea posee numerosas habitaciones y estancias de todo tipo  conectadas mediante largos corredores. Es un tipo de construcción parecido a un  hormiguero humano, con galerías interconectadas, salas amplias de reuniones,  puertas dispuestas en puntos estratégicos para impedir el acceso si el enemigo  lograba penetrar y salidas de emergencia disimuladas para poder escapar. También a unos 30 kilómetros encontramos la ciudad subterránea de Derinkuyu,  muy parecida a la anterior, y que llegó a dar cobijo a casi 10000 personas llegando a alcanzar los 40 metros de profundidad. Fue descubierta por casualidad en 1963  y abierta posteriormente a los visitantes como si se tratase de un museo. Esta  ciudad de siete pisos de profundidad tuvo su origen en la huida de los cristianos de Kayseri que se refugiaron aquí huyendo de la invasión de los musulmanes. En su  interior se encuentran todo tipo de salas y habitáculos. El aire puro llega al interior  a través de chimeneas dispuestas para ello con ingeniosos sistemas de ocultación  para evitar que fueran descubiertas. Todavía en la actualidad hay zonas que no  han podido ser exploradas a causa a los deterioros producidos por el paso del  tiempo. Existen otras muchas ciudades de estas características, sin  embargo, las dos mencionadas son sin duda las más  espectaculares y las que ningún viajero que recorra Turquía  puede dejar de visitar. Siguiente