Viajes diferentes Conocer Francia Tren Al Andalus: Un viaje de mil y una historias Por José Alarcón y fotos de JAG Alguien dijo aquello de que "no hay mayor placer que el de  viajar"; y quien suscribe este artículo añadiría que si, además,  se hace en tren, entonces ya es el summum. Y eso, lo  máximo, lo mejor o el colmo es lo que se experimenta si nos  decidimos por hacer un viaje a bordo del renovado y recién  puesto en marcha Tren Al Andalus, una iniciativa de la  empresa Trenes Turísticos de Lujo de FEVE, la misma que  gestiona y comercializa El Transcantábrico Gran LujoEl  Transcantábrico Clásico o El Expreso de la Robla, genuinos  cruceros de lujo férreos que han alcanzado fama internacional  en poco tiempo recorriendo la geografía del norte español. Y, ahora, ese mismo equipo humano de dicha compañía  desea repetir éxito con esta nueva propuesta en tren que  discurre por las siempre sugerentes tierras andaluzas. Desde  la estación de Santa Justa, en Sevilla, el tren sale al  encuentro de la sultana Córdoba para luego abrazar las  extensas zonas de olivares de Baeza y Úbeda. La siguiente  parada: Granada, donde la Alhambra, su catedral y el barrio del Albaycín cautivan al viajero con relatos de reyes, conquistas y leyendas populares. De aquí, a la torera Ronda y después hacia Cádiz, cuna constitucional española. Jerez, con su solera  ecuestre y de bodegas, así como Sanlúcar de Barrameda y el Coto de Doñana, con el río Guadalquivir de por medio,  sorprenderán al viajero en las postrimerías de este  inolvidable itinerario del tren, antes de realizar el último  trayecto que lo conducirán, de nuevo, a Sevilla. Y es que el Tren Al Andalus concentra la práctica totalidad  de los factores que conforman la esencia de un viaje. Su  convoy, de más de 400 metros de longitud, formado por 11  coches de época, en los que destacan los siete coches de  sus equipadas y confortables suites, así como el coche  restaurante, el del bar o el del salón de té, sumergen al  viajero en el sensual y glamouroso ambiente de la "Belle  Époque", en el que el lujo, el confort, la sofisticación y el  servicio eran moneda corriente. Todo eso es lo que se  encontrará el afortunado viajero en el Tren Al Andalus,  además de una exquisita y esmerada gastronomía de a  bordo que se alterna con las que se degusta en los  conocidos y afamados restaurantes que se incluyen en el  programa de visitas paralelas de que consta el viaje en  este tren turístico. Seis intensos días de vivencias   El viaje dura seis días en los que, incluso, se pierde la noción  del tiempo y que se suple con una sucesión de apasionantes  historias y placenteras secuencias para quedar imborrables en nuestra memoria. Seis intensas jornadas donde, si se desea,  se puede desconectar del mundo, una recomendable terapia  de relax para estos tiempos que corren invadidos por el  estrés. Seis días en los que se comparten diversión, se  paladean un sinfín de sabores, se forjan amistades, se  admiran impresionantes paisajes, se descubren interesantes  pasajes de nuestra historia, se visitan espectaculares  monumentos y se disfruta, como no, del cándido y mecedor  traqueteo del tren. En definitiva, se experimenta vida en estado puro, se palpa lo  que desde siempre se ha entendido como un verdadero viaje  de placer. Y es que todo un tren, a su entera disposición, le  aguarda para revivir esas sensaciones y toda una tierra llena  de vida, color y sabor le espera para sentirla. Si se lo puede  permitir, ¡viva el Tren Al Andalus!     Click para agrandar imagen